domingo 8 de agosto de 2010

Caratulogía Floydiana - Capítulo 1: The Piper at the Gates of Dawn




Tratado de Caratulogía Pink Floydiana

© 2010 Rubén Andrés Martínez Arias

Capítulo I
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The Piper at the Gates of Dawn

La carátula de “The Piper at the Gates of Dawn” consiste de una fotografía tomada por Vinc Sigh usando lentes especiales. A veces borrosa, a veces muy amarillenta, la carátula es icónica en la imaginería de Pink Floyd. El gran colorido del vestuario fue gracias al baúl de objetos varios que tenía Sigh en su estudio. La banda se puso a probarse prendas viendo qué les quedaba mejor hasta que se decidieron por lo que acaban mostrando en la foto.
Versión original:

Versión procesada en PhotoShop, incrementando algunos contrastes, desaturando ciertos tonos y procurando darle un color general más natural:
¿Ya notaron que en la contracarátula original el nombre de Mason era “Nicky”? En el momento de grabar “Piper”, Mason tenía ya 23 años. El dibujo que aparece en esta contracarátula fue hecho por Syd Barrett.


Carátula de la edición italiana de Piper:
Y aquí después del mismo proceso de ajuste de tonos y contrastes (nótese que el dramático cielo está en la foto original, pero perdido bajo el excesivo brillo del cyan):


El CD remaster de 1994 nos ofrece una curiosa ilustración en el librillo:




La cual fue tomada de Robert Fludd (“The Temple of Music”):
Ciertamente no es la única ilustración de Fludd usada en ese librillo:
Para quienes se estén preguntando quién era Robert Fludd, fue un hombre que vivió entre los siglos XVI-XVII, y era astrólogo, matemático, filósofo, cabalista, y defendía los ideales Rosacrucianos. Su nombre ha sido incluido actualmente dentro de las populares teorías de conspiración como uno de los Maestros del Priorato de Sión.

Entre otras muchas ilustraciones que Fludd hizo, se encuentra esta que es realmente archifamosa incluso para personas no iniciadas:
Y no: Fludd no es nombrado en ninguna parte de los créditos de “Piper”.


Poco después del CD remaster se publicó una caja especial con la mezcla mono por primera vez en CD (razón por la cual el álbum no se incluyó en la caja “Shine On” de 1992):
Portada del libro de la edición especial de 40 años:

Y finalmente una de las fotos alternativas tomadas durante la sesión original:

Publicado originalmente en mi página web:
http://ruben77.awardspace.com/caratulogia.htm
Futuras revisiones y/o adiciones se publicarán primero en ese sitio web o en ste blog.


También ha sido publicado en:
Comunidad Floydiana Peruana: http://www.pinkfloydperu.com/smf
Comunidad Floydiana Chilena: http://foropf.pinkfloyd.cl
Taringa: Parte 1 (caps 1-14) y Parte 2 (caps 15-29)

Si deseas publicar este material en otro sitio, por favor consúltame antes ;)


miércoles 2 de junio de 2010

Lady Heather


Su halo de misterio, el poder contenido y bien manejado, su profunda capacidad de observación, sus necesidades humanas que la enriquecen más allá de la estereotípica superficie de una dómina goth hicieron de Lady Heather Kessler (interpretada magníficamente por Melinda Clarke) uno de los personajes secundarios más atractivos en CSI-Las Vegas. Aunque apareció pocas veces, lo bien estructurado e interpretado del personaje dejó una huella inolvidable.

Sólo un personaje así, y una actriz así, pueden hacer que una simple frase de 4 palabras que dura menos de un segundo en ser expresada marque tan profundamente al espectador.

Fácilmente es la frase que más me gusta en toda la historia de la televisión (1:15).





Otro video de tan inolvidable episodio. El escritor supo poner las palabras adecuadas en la boca de Lady Heather:

miércoles 26 de mayo de 2010

La música como alimento

No recuerdo exactamente cuándo empecé a pensar así, pero con seguridad fue gracias a Radiónica, emisora en la cual la exposición a diferentes tendencias musicales empezó a abrir la mente.

Creo sinceramente que así como “no solo de pan vive el hombre”, tampoco “solo de un género musical se alimenta el espíritu”. Es algo que he manifestado en numerosas ocasiones con diversas personas. Si bien en ocasiones es complicado practicarlo.

Las personas nos nutrimos cada día con lo que comemos, y al ser conscientes de nuestro cuerpo físico nos preocupamos por comer algo que nos haga bien, y por supuesto también nos damos nuestros gustos satisfaciéndonos con aquello que nos causa placer al paladar.

¿Qué pasaría si solamente comiéramos una cosa? Ciertamente sería una vida muy aburrida. ¿Y qué tal si todos los días, a todo momento, comiéramos solamente eso que más nos gusta? Eventualmente acabaríamos hastiados y le perderíamos el gusto. ¿Qué tal si nunca nos arriesgamos a probar comidas diferentes a las que siempre consumimos? Podríamos estar perdiéndonos de manjares desconocidos, de sabores a los que quizás nos volveríamos fanáticos… y posiblemente también encontraríamos sabores desagradables o incomprensibles. En todo caso, la exploración de sabores y texturas nos dejaría una experiencia única y nos enriquecería enormemente.

Pues bien, con la música sucede exactamente igual.
A veces los afanes de la vida nos hacen olvidarnos de que nuestro espíritu también se nutre, y descuidamos su bienestar. Uno de los alimentos más importantes para el espíritu es la música. Si, además de las cosas que leemos, que vemos, de todo aquello que podemos percibir con nuestros sentidos como la pintura, las películas, las esculturas, las novelas, los cuentos, los chistes, etc., la música nutre nuestras almas de una manera muy importante.

Caben pues las mismas preguntas anteriores: ¿Qué pasaría si solamente escucháramos una cosa? ¿Y qué tal si todos los días, a todo momento, escuchamos solamente eso que más nos gusta? ¿Qué tal si nunca nos arriesgamos a escuchar sonidos diferentes a los que siempre consumimos?



Con la música sucede lo mismo que con la comida: consumes demasiado de algo, y te produce indigestión, o te intoxicas por exceso. Consumes poco, y no sobrevives. Consumes sólo una variedad, y no te nutres, jamás creces. Por prejuicio dejas de acercarte a alguna variedad, y puedes estar perdiéndote de maravillas.

Algunas personas se han sorprendido de ver en mi fonoteca personal, en la misma repisa, CDs de Wagner junto a Celine Dion, Gloria Trevi, Placebo, Massive Attack, María Mulata, colecciones de música llanera, música de anime, una extensa colección de música árabe, David Bowie, rock en español, CDs y DVDs de la pop-idol japonesa Ayumi Hamasaki, copias de los CDs que mi padre escucha de Rocío Durcal y Antonio Aguilar, Sandro, Rafael…. y por supuesto una masiva y en exceso completa colección de Pink Floyd (olvidando en la lista muchos otros artistas y géneros que andan por ahí entre disco y disco).

En resumen se puede decir que mi repisa musical es el infierno de cualquier “purista”.

¿Cómo puede coexistir toda esa música junta en mi repisa? Porque la necesito. Porque cada artista, cada género, cada sabor diferente me nutre en un momento diferente.

Así como cada alimento tiene su momento y su lugar, con la música pasa algo similar.
Sería hipócrita decir que no me gusta el reguetón o que no lo escucho, porque en realidad cuando voy a alguna discoteca lo escucho y en ocasiones lo bailo. No me voy a salir del lugar sólo porque no me ponen mi música favorita. Aunque si ponen regetón, o salsa, o vallenato, o hip-hop durante toda la bendita noche ahí sí que no me aguanto y me salgo.

También escucho a Wagner, aunque obviamente no espero bailarlo en una discoteca: a ese lo dejo para cuando estoy armando mis maquetas en papel. Para subirme el ánimo no voy a escuchar a Leonard Cohen: para ello recurro a la infalible Ayumi. Para leer no voy a poner como música de fondo a Calle 13 ni a Manu Chau.

Ya dije antes que en ocasiones es complicado practicar este ejercicio alimenticio. Por comodidad, afán, pereza, o por simple cerradez mental uno a veces comete el error de encasillarse en un solo estilo de comida (o en un solo género musical, o peor aún: en un solo grupo). Lo cual sutilmente va generando una intoxicación acumulada de la cual es difícil y traumático salir.

Hace unos meses me dí cuenta que se me había pasado la mano con un solo grupo, que ello me había vuelto no sólo incapaz de volver a disfrutar internamente de la variedad, sino que me había vuelto externamente intolerante a otras expresiones. En el último par de años olvidé casi por completo practicar lo que yo mismo creía acerca de la comida y la música.

Tengo que empezar una desintoxicación musical. Pronto les hablaré de mi primer paso en el proceso y de un par de bonitos descubrimientos musicales que he hecho en el camino.

lunes 24 de mayo de 2010

Como el agua

Hace años hablando con Alexandra aprendí que la vida y las personas son como el agua. No estoy seguro de que haya sido un aprendizaje consciente. Quizás sólo fue algo que desglosé de sus palabras, o a lo mejor sí lo dijo de ese modo pero no lo recuerdo bien.

Me gustó la idea de que en la vida lo que nos pasa es como un río. Con agua que fluye, con situaciones que se presentan en la corriente, con altas y bajas.

Me gustó la idea de que para que el agua se mantenga viva debe fluir. Para que nosotros nos mantengamos vivos tenemos que correr como el agua. Sólo así nos mantenemos frescos, sólo así nos oxigenamos y tenemos la posibilidad de seguir avanzando, de vivir sin quedarnos en el pasado.

Me aterra la imagen de un agua estancada en un solo sitio, pudriéndose cada día sin avanzar, siempre igual, y cada vez más enferma, contaminada sin sacar de sí todo lo que le hace daño, y sin ver nuevas aguas, nuevos puentes, nuevos ciclos, un agua aburrida que se torna peligrosa, incapaz de sostener vida.

Como el agua.
Hay que fluir como el agua.


miércoles 7 de abril de 2010

Ítaca

Hace poco y gracias al reciente viaje a Tabio, procurando alejarme de Bogotá, acabé recordando este hermoso poema de Kavafis.

La primera vez que se cruzó en mi camino fue gracias a un viaje/nacimiento muy diferente hace ya varios años. Nunca sobra repasarlo de vez en cuando. Espero les guste :)



Ítaca
Konstantinos Kavafis - 1911

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.

Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Poseidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.

Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.

Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.

No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.

martes 9 de febrero de 2010

Tineye - el buscador inverso de imágenes

A todos nos ha pasado alguna vez en la vida que nos bajamos una imagen de internet y luego olvidamos de qué sitio la tomamos. Y después al tratar de buscar de nuevo el sitio perdemos tiempo infructuosamente navegando por el buscador de imágenes de Yahoo o de Google.

¿Qué tal que hubiera una manera de buscar ese sitio donde obtuvimos la imágen, usando sólo como referencia el archivo que tenemos?

Supongamos que tenemos esta imagen:



Y nos gustaría (por ejemplo) volver a encontrar el sitio desde el cual la bajamos. De pronto recordamos que en la galería de imágenes donde se encontraba esta imagen había otras dignas de ser bajadas, o deseamos compartir el enlace de la página original con alguien.

Para eso podemos usar http://www.tineye.com


Vamos allí, y nos encontramos una interfaz de lo más sencillo.




En la primera casilla podemos navegar por nuestro PC y buscar la imagen que tenemos. Después de darle buscar...

Tineye nos arroja los resultados más aproximados de los sitios donde la imagen que tenemos ha sido usada.



Muy seguramente uno de esos sitios será el mismo desde donde bajamos nuestra imagen originalmente.



Funciona también con imágenes de la web....

Navegando por alguna página nos encontramos una imagen que creemos haber visto en otro sitio, pero no estamos seguros de dónde.

Con click derecho damos "copiar dirección de la imagen" sobre la imagen que vamos a buscar...



Y pegamos la dirección de la imagen en la segunda casilla de http://www.tineye.com

Esperamos los resultados y.....



Ahí está el sito donde originalmente vimos la otra imagen.


Lo he probado con muy buenos resultados, y me ha ahorrado montones de tiempo para buscar algunas imágenes.

Como pros, tiene que es muy rápido, que es bastante preciso, y dentro de los resultados ofrece diferentes versiones de la misma imagen (tamaños diferentes, variantes de la imagen).

Como contra tiene que como aún es un servicio de prueba, hay muchos sitios en los que el buscador... bueno, pues simplemente NO busca, arrojando a veces resultados nulos. No es confiable 100% aún.

Sin embargo, me parece una herramienta muy poderosa. La he usado justamente para los ejemplos que cité: buscar la web original desde donde bajé un archivo, y para buscar otros sitios donde pudiera estar una imagen que acabo de encontrar. Y la mayoría de veces me he sorprendido agradablemente con las opciones que me arroja.

Quizás no sea de utilidad para muchas personas, pero como para algunas personas sí lo será, les comparto la experiencia :-)

jueves 4 de febrero de 2010

Un día perdido

Esta mañana descubrí que por primera vez en muchos años mi muñequita de Sailor Moon se cayó de su sitio.

No fuí capaz de leer la señal. Debí darme cuenta que podía significar algo.

También debí mirar alguno de los varios calendarios que tengo a la mano.

Ahora resulta que hoy era jueves, cuando creía rotundamente que era miércoles.

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Más bien, y para pasar el trago amargo, un video:



Grabación de un objeto volador sobre el sur de Bogotá el día 31 de enero de 2010.



Bogota, Colombia
4º 33'19.89" N
74º 06'38.03" O
Elev. 2589 m

Grabado con cámara Sony Handycam DCR-HC36. Corté los pedazos donde perdía de vista el objeto, o donde la cámara se movía demasiado.

Se grabó mirando desde el sur hacia el norte.